sábado, febrero 24, 2007

Reencuentros

La palabra monotonía no ha tenido nunca mayor significado para mi que el que ha adquirido en los ultimos tiempos. Estoy atrapado, a la deriva en una ciudad desconocida, dando tumbos en un ciclo de siete dias que se repite continuamente, y que no me deja escapar. El tiempo se arremolina a mi alrededor y me asfixia con sus brazos invisibles. Soy consciente de que es una etapa, una época de mi historia que llegará a su fin, tarde o temprano, quiera o no quiera, pero aún asi no puedo evitar el agobio. Sentado en mi silla apago el monitor y respiro hondo.

Y miro a mi alrededor y veo mi cuarto, y a los amigos que ya no están pero siguen estando, y a mi gato viajero, que duerme en el exilio de la ciudad del viento, y a mi compañero el gigante, que come flores en primavera para emborracharse, y los laberintos de mi facultad soñada, donde me dejé perder un dia y me encontré ya para siempre.

Y sonrío llorando. Quizás no estén tan mal los recuerdos. Y cierro los ojos y vuelvo volando a aquellos lugares que tanto significaron para mi en el pasado... y me recreo en los detalles, y me quedo alli un rato, esperando a que pase algo. Pero el pasado no cambia. Y entonces caigo de nuevo en mi silla, me levanto, me preparo algo y vuelvo.

Y enciendo.